21 enero 2008

Soy un vil asesino

Estoy matando a la cultura. Lo sé, y me siento culpable. Por mi culpa, decenas, ¡qué digo decenas! ¡millones de personas con nombre y apellidos! están a punto de morir de hambre, subsistiendo como pueden entre peleas con salvajes ratas urbanas por un pedazo de comida que llevarse a la boca.

No veo la televisión, apenas compro discos y si acaso voy una o dos veces al mes al cine. Así no se mantiene un país, ni tampoco las sociedades de gestión que lo mantienen unido. Me bajo películas y series de Internet y tengo la osadía de grabárselas a mis amigotes y familiares sin cobrarles ni un solo céntimo, y encima, en soportes importados para no pagar el canon a la $GA€ y compañía.

No tiene nada que ver el hecho de que gane 700 miserables euros, ni la inflación, ni que los putos CDs de música cuesten 20 euros y traigan 4 canciones buenas. Tampoco hago copias de obras culturales para mis allegados porque quiera compartir con ellos una buena creación literaria, musical o cinematográfica, que va. Yo soy un asesino, en toda regla. Pero soy como el tabaco, y mato lentamente. Contribuyo a la crisis del negocio de las grandes discográficas, que en 2008 siguen empeñadas en que debemos seguir el mismo modelo de negocio que hace 30 años, y quiero matar de hambre a los directivos de las entidades de gestión, que sin ningún ánimo de lucro se erigen como paladines defensores de esa amalgama de conceptos a los que para poder comercializar llaman "propiedad intelectual".

Con gente como yo los artistas se mueren. Es culpa mía y de todos los que actúan como yo, inconscientes de que los bondadosos productores dejan a los creadores un exiguo 4% de los beneficios, que seguramente les ayudarán a no dormirse en los laureles. Si todos nos diésemos realmente cuenta de eso, compraríamos los discos de tres en tres y dejaríamos de dar el coñazo con nuevas fórmulas de negocio que repercutan de una forma más directa en beneficio de los artistas.

Tampoco tiene nada que ver con el descenso de las ventas de CDs y DVDs el hecho de que la gente cada vez compre más videojuegos. Nada de nada. Un videojuego puede proporcionar horas de entretenimiento interactivo por 50 o 60 euros mientras que un CD de una hora cuesta 20. Sin embargo, el que yo lleve alrededor de 100 horas de juego pegando tiros en el Enemy Territory: Quake Wars que compré por 49,90€ sólo refuerza la hipótesis de que soy un despiadado carnicero sin sentimientos, probablemente movido por la morbosidad de ver día tras día en televisión cómo Alejandro Sanz se retuerce a causa del dolor de estómago que sufre por no tener que comer.

Y ahora en serio, esto va para las entidades de gestión. Podéis seguir robando, podéis seguir extorsionando, pero seguís dependiendo de nosotros. Vuestras tácticas mafiosas sólo conseguirán seguir hundiendo vuestra reputación y convenciendo a la gente de que no compre vuestros productos.

Y para los políticos: PSOE, IU, tomamos nota de vuestra posición respecto al canon (si bien es cierto que al menos en el seno de IU hay cierto debate interno y controversia por el voto de respaldo al gobierno). Para el PP de Rajoy: NO CUELA. Defender una posición contraria al canon a dos meses de las elecciones y rodearse de gente como Pedro Farré para diseñar sus propuestas post-electorales en cuanto al tema de la mal llamada propiedad intelectual, aparte de incompatible, es cínico y electoralista. Así que, por favor, muérase, en el sentido más político y nada literal de la palabra.

3 comentarios:

carlosbcn dijo...

Uy, y encima te gustan los videojuegos (violentos por definición, claro). Como diría Van Gaal, "tú, egggues malo, egggues muuuuyyy malo!".

Yo secundo lo que dices, pero en mi caso dejé de comprar cd's de audio original hace ya bastante años, cuando sacaron los primeros cd's anticopia que no funcionaban en equipos como el mío o aparatos modernos. Se me hincharon las pelotas: estaba yo más tieso que una escoba y aun así incluso me compraba cd's de cosas que tenía original en casete. No tenían bastante con pactar precios y vender cd's con 1 canción buena y 9 truñazos, no, también tenían que asegurarse de que no pudieras ni copiártelo a una cinta, ya no digamos a otro CD o simplemente escuchar lo que te has comprado. En fin lo dicho, se me hincharon y ahí terminó todo. FIN. Mira lo que te digo que hasta lo echo de menos y todo! xD Saludos...

Tío Rubo dijo...

A mi ya nunca me ha tirado mucho la música española, pero vamos, que ni de coña me gasto yo dinero en un CD que ponga SGAE, Promusicae, o nada por el estilo.

Bueno, miento, compré el último de Mago de Oz para el cumpleaños de mi hermana, pero por lo demás nada.

Y que se muera Ramoncín.

Salud!

imnominado dijo...

Joder tio, casi me fas sentir mal polo disco de Heredeiros q compren fai anos, xusto antes de q se separaran...dixen casi