09 julio 2006

¡Una de religiones!

"...y a mi con doble de ignorancia" clamaría en silencio uno de estos fanáticos que acuden a ser testigos de la visita de Joseph Ratzinger a la ciudad de Valencia.
¿Cómo llega una persona al estado cognoscitivo que la lleva al agnosticismo? Yo, creo recordar, fui el primer ateo de mi clase (debía yo andar por aquel entonces en 5º curso de la antigua EGB, año arriba, año abajo). Sin haber leido nada al respecto, ni haber sido instruido en la materia por nadie, decidí que para mi la religión católica carecía de sentido. Claro que por aquel entonces yo llevaba más de una década ya constando en las estadísticas como un cristiano más, lo cual ahora me lleva a plantearme la apostasía. Cualquier día de estos, presento mi solicitud.
Llevo ya tanto tiempo con los ojos abiertos ante este asunto que lo único que me queda por decidir es el sentimiento que tengo hacia la gente de la religión. No hacia los que la difunden, sino hacia el triste, liso y llano fiel, aquel al que su entorno instruyó en una religión antes de tener capacidad de raciocinio, y que debido a su ignorancia, propia o inducida, no supo discernir entre realidad y ficción. El mito de la caverna acude a mi cabeza.

Ahora es cuando a mi me toca preguntar: ¿Y a usted qué le aporta la religión?
Es obvio que el nivel de libertinaje espiritual que se experimenta en un templo es difícilmente igualable. Decenas, a veces cientos de personas compartiendo la misma mentira, haciéndola real a base de repetirla con voz convencida (¿Mal de muchos, consuelo de tontos?), parece que así se confirma esa cierta autoridad moral: toda esta gente viniendo aquí durante años no puede estar equivocada. No deja de ser una falacia, pero se acepta dada su extensión.
Pero todavía no he desgranado la pregunta.
Los aportes de la religión como tales son más bien escasos si vemos aportes como algo positivo. Una religión impone a sus fieles unas pautas de conducta normalmente restrictivas, impone una moral e impone una verdad, excluyendo de raíz cualquier intento de escapatoria hacia la realidad: "Si no aceptas nuestra verdad, Dios te castigará, y nosotros no te respetaremos..."

Cuántas contradicciones conllevan las religiones, siendo una de las más obvias para alquien que no esté 24 horas al día en estado vegetativo la que nos da el siguiente razonamiento:

  • Dios es omnipotente
  • Dios es bueno
  • Si Dios es bueno y omnipotente ¿por qué permite que pasen cosas malas?
  • ¿Por qué la gente mala tiene éxito?
Recomiendo, llegados a este punto, escuchar la canción God's love, de Bad Religion, o aunque sea, leer la letra.

Yo por mi parte, y cansado de tanta falsedad, he elegido un dios divertido, conocido como el Monstruo del Espagueti Volador, que no tiene sacerdotes que me amenacen con castigos eternos para atormentarme durante mi existencia.

.Tio Rubo

2 comentarios:

karpo.lp dijo...

Si tio. Yo tambien quiero ser pastafari. Me tarda el dia de llegar al cielo para ver la fábrica de strippers y pegarme un chapuzón en el volcán de birra.

rAMEN.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.